
Por la sede del poderoso buscador ya pasaron cinco aspirantes a la Casa Blanca. Con ojotas y pantalones cortos, los empleados los entrevistaron.
SAN FRANCISCO, EEUU.- La sede del poderoso sitio de internet Google se convirtió en la parada obligada de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos en 2008. De hecho, por allí ya pasaron cinco de los aspirantes que oyeron preguntas de los empleados de esa empresa, símbolo del éxito joven.
Por lo foros organizados en el auditorium del Googleplex de Mountain View -en Silicon Valley, epicentro de la revolución de internet en el sur de Francisco,- los candidatos han tenido que detallar sus planes respecto al campo de la investigación.
Los periodistas del megabuscador tampoco los dejaron pasar por alto temas como la inmigración o los préstamos estudiantiles.
Google asumió un papel más activo a nivel político después de haberse dado cuenta de la magnitud de su poder, y su presidente, Eric Schmidt, decidió invitar a los aspirantes a ocupar la Casa Blanca a una cita que llamó “Entrevista de trabajo con el pueblo estadounidense”.
Las visitas son colgadas por la filial de Google, Youtube, en una versión sin edición que puede ser vista por millones de electores potenciales.
“Hace años que invitamos a prominentes oradores a nuestra sede”, explicó Adam Kovacevich, portavoz de Google en Washington. “Los debates simplemente constituyenten un desarrollo de la política empresarial”, añadió.
Siguiendo los parámetros que caracterizan a esta empresa sin traje y corbata, la atmósfera de los foros es sobre todo informal. De hecho, los empleados llegan en sandalias y pantalones cortos y mientras esperan a los candidatos juegan a las cartas.
Sin embargo, no porque el ambiente sea distendido se está exento de cuestionarios incómodos. El republicano John McCain, veterano de la guerra de Vietnam, pudo comprobarlo cuando fue acosado por su oposición a que los homosexuales se sumen a las filas del ejército.
También el demócrata John Edwards se vio en aprietos para responder una pregunta relacionada al comercio electrónico con China, mientras el republicano Ron Paul sufrió el incómodo silencio de la audiencia cuando subestimó el tema del calentamiento climático.
Es evidente que los políticos estadounidenses están intentado llegar a un público que es percibido como influyente en la opinión general. De hecho, Hillary Clinton se refirió a Google como “el mejor lugar para trabajar en Estados Unidos”.
Desde el mes pasado, Google dio un paso más hacia la implicación política cuando lanzó blogs en línea dedicados a las opiniones de la empresa respecto a asuntos de políticas públicas.
“Google descubrió que, cada vez más, los asuntos políticos traían consecuencias sobre nuestros usuarios, y no tuvimos otra opción que participar de estos debates”, afirmó Kovacevich.
Entre las ideas que defiende Google destaca la net neutrality, que no es más que la neutralidad de la red. La empresa rechaza que suministradores de acceso a internet sean autorizados a controlar el contenido que ven en línea los usuarios para de esa forma decidir cuáles informaciones reciben primero y de manera más rápida.
A finales del año pasado, Google se animó a fundar un grupo de influencia especialmente dedicado a luchar por un acceso a internet completo y gratuito, que ha contado con el acuerdo de los candidatos presidenciales.
Google -que emplea 12.000 personas en el mundo- reclama también que Washington autorice un ingreso al país de trabajadores calificados. (AFP-NA)
SAN FRANCISCO, EEUU.- La sede del poderoso sitio de internet Google se convirtió en la parada obligada de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos en 2008. De hecho, por allí ya pasaron cinco de los aspirantes que oyeron preguntas de los empleados de esa empresa, símbolo del éxito joven.
Por lo foros organizados en el auditorium del Googleplex de Mountain View -en Silicon Valley, epicentro de la revolución de internet en el sur de Francisco,- los candidatos han tenido que detallar sus planes respecto al campo de la investigación.
Los periodistas del megabuscador tampoco los dejaron pasar por alto temas como la inmigración o los préstamos estudiantiles.
Google asumió un papel más activo a nivel político después de haberse dado cuenta de la magnitud de su poder, y su presidente, Eric Schmidt, decidió invitar a los aspirantes a ocupar la Casa Blanca a una cita que llamó “Entrevista de trabajo con el pueblo estadounidense”.
Las visitas son colgadas por la filial de Google, Youtube, en una versión sin edición que puede ser vista por millones de electores potenciales.
“Hace años que invitamos a prominentes oradores a nuestra sede”, explicó Adam Kovacevich, portavoz de Google en Washington. “Los debates simplemente constituyenten un desarrollo de la política empresarial”, añadió.
Siguiendo los parámetros que caracterizan a esta empresa sin traje y corbata, la atmósfera de los foros es sobre todo informal. De hecho, los empleados llegan en sandalias y pantalones cortos y mientras esperan a los candidatos juegan a las cartas.
Sin embargo, no porque el ambiente sea distendido se está exento de cuestionarios incómodos. El republicano John McCain, veterano de la guerra de Vietnam, pudo comprobarlo cuando fue acosado por su oposición a que los homosexuales se sumen a las filas del ejército.
También el demócrata John Edwards se vio en aprietos para responder una pregunta relacionada al comercio electrónico con China, mientras el republicano Ron Paul sufrió el incómodo silencio de la audiencia cuando subestimó el tema del calentamiento climático.
Es evidente que los políticos estadounidenses están intentado llegar a un público que es percibido como influyente en la opinión general. De hecho, Hillary Clinton se refirió a Google como “el mejor lugar para trabajar en Estados Unidos”.
Desde el mes pasado, Google dio un paso más hacia la implicación política cuando lanzó blogs en línea dedicados a las opiniones de la empresa respecto a asuntos de políticas públicas.
“Google descubrió que, cada vez más, los asuntos políticos traían consecuencias sobre nuestros usuarios, y no tuvimos otra opción que participar de estos debates”, afirmó Kovacevich.
Entre las ideas que defiende Google destaca la net neutrality, que no es más que la neutralidad de la red. La empresa rechaza que suministradores de acceso a internet sean autorizados a controlar el contenido que ven en línea los usuarios para de esa forma decidir cuáles informaciones reciben primero y de manera más rápida.
A finales del año pasado, Google se animó a fundar un grupo de influencia especialmente dedicado a luchar por un acceso a internet completo y gratuito, que ha contado con el acuerdo de los candidatos presidenciales.
Google -que emplea 12.000 personas en el mundo- reclama también que Washington autorice un ingreso al país de trabajadores calificados. (AFP-NA)
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